Ya no recuerdo cuando fue la última vez que llevamos a cabo la realización de un sitio Web que no incorporase un sistema de gestión de contenidos (CMS).
Hoy en dÃa los clientes quieren administrar sus propios datos: textos, imágenes, video, etc.
Muchos, en un principio, lo solicitan con temor a que aumente muchÃsimo el gasto de su inversión, cuando es algo nada prohibitivo dada las múltiples opciones disponibles que ofrece la red.
Existen numerosos CMS gratuitos bajo licencia Open Source. Un CMS no debe inevitablemente ser costoso para ser eficaz. Esto es algo que todavÃa nos encontramos en algunas empresas empeñadas en que lo caro debe ser necesariamente mejor.
En este ámbito, los diferentes programas informáticos libres – en PHP, ASP, Java, Python… – adquirieron una reputación sólida y compiten con los productos comerciales.
Los CMS Open Source, programas informáticos libres, pueden ser descargados de manera gratuita. Podemos estudiar el código, modificarlo a nuestra conveniencia e incluso redistribuirlo. El coste total sigue siendo mucho más bajo que el de un software propietario.
El número imponente de CMS disponibles vuelve difÃcil la elección. Son diferentes por las técnicas utilizadas, sus enfoques, sus coberturas funcionales, sus objetivos, etc.
En la actualidad, para un proyecto de un sitio Web, la utilización de un CMS se impone obviamente ante un desarrollo especÃfico ya que aporta funcionalidades avanzadas, una buena fiabilidad, actualizaciones y correcciones sin esfuerzo.
La mayorÃa de los CMS ofrece varias caracterÃsticas en base a una capacidad de extensión de las funcionalidades mediante plugins y/o módulos (ecommerce, gallery, maps…), una personalización de la visualización gracias a los templates (modelos de página). Esta madurez técnica garantiza la continuación, apertura técnica, facilidad de mantenimiento y control de los costes.
La elección de un CMS es una cuestión de equilibrio y compromiso entre:
- Las necesidades funcionales.
- Las dificultades técnicas.
- La continuación y la integridad de los datos.
- El control de los costes.
- La independencia tecnológica.
- El mantenimiento y soporte.
- La personalización, el carácter evolutivo y la escalabilidad.
- El despliegue de la aplicación y la formación.
Un sitio Web auto gestionable no debe destrozar el presupuesto de su inversión Online. Para ello sólo necesita profesionales que le informen de las múltiples posibilidades disponibles y en ATD Consultores estaremos encantados de hacerlo.